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Distribución de Paneles de Policarbonato

DISTRIBUIDOR DE MATERIALES TERMOPLÁSTICOS

¿Qué pasa con una gota de lluvia cuando cae sobre una cubierta?

Una gota de lluvia cae sobre una cubierta. Parece el principio de una historia muy sencilla: toca la superficie, baja y termina en el canalón. Pero entre esos tres momentos ocurre mucho más de lo que imaginamos. Porque una cubierta bien planteada no solo tiene que soportar la lluvia. Tiene que conseguir que el agua encuentre un recorrido controlado y llegue hasta el sistema de evacuación sin entrar donde no debe.

Primer paso: caer sobre la superficie adecuada

Cuando comienza a llover, la primera aliada de la gota es la pendiente de la cubierta. La inclinación permite que el agua avance hacia la zona prevista para su evacuación. Pero la superficie de una cubierta no es completamente continua: existen uniones, encuentros, fijaciones y remates. Y ahí empiezan los pequeños detalles que marcan la diferencia.

Segundo paso: atravesar las uniones

Imaginemos que nuestra gota llega al punto donde se encuentran dos placas. Aquí no basta con que las placas estén juntas. La unión tiene que estar correctamente resuelta. Los perfiles de unión ayudan a conectar las placas y a resolver estos encuentros. Dependiendo del sistema, pueden combinarse con juntas de EPDM, que contribuyen al sellado entre los distintos elementos. La gota continúa su camino por la superficie, mientras el sistema de unión está preparado para mantener cerrado ese encuentro.

Tercer paso: ¿Y si la placa tiene cámaras?

Si nuestra gota ha caído sobre una placa de policarbonato celular, existe otro detalle interesante.
Los alveolos interiores de la placa necesitan estar correctamente protegidos en sus extremos. Para ello se utilizan soluciones como las cintas de aluminio, que permiten cerrar los extremos de las cámaras. La cinta porosa y la lisa permiten la ventilación de los alveolos y ayudan a evitar la entrada de suciedad. Es un detalle que apenas vemos cuando la cubierta está terminada, pero forma parte de cómo se resuelve correctamente el sistema.

Finalmente, la evacuación

Después de recorrer la superficie, nuestra gota llega al borde de la cubierta y continúa hacia el sistema de evacuación. Y aquí termina su viaje. Lo interesante es que ninguno de los elementos que hemos encontrado durante el recorrido funciona de manera aislada. La pendiente, las placas, los perfiles, las juntas, las fijaciones y los remates forman parte de un mismo sistema.

Una cubierta se diseña pensando en el agua

Cuando vemos una cubierta terminada, todos estos detalles desaparecen de nuestra vista. Solo vemos una superficie continua. Pero debajo de esa apariencia sencilla existe un sistema diseñado para que el agua siga un recorrido determinado y para resolver correctamente los puntos donde podría interrumpirse. Por eso, al elegir una cubierta de policarbonato, no solo importa la placa. También importa cómo se va a instalar y cómo se van a resolver sus uniones, extremos y fijaciones. En Villaescusa Compoplast contamos con diferentes soluciones de policarbonato y accesorios de instalación, como perfiles, juntas, tapas, cintas y elementos de fijación. Porque una cubierta bien resuelta consigue algo que parece muy sencillo: hacer que cada gota sepa exactamente por dónde tiene que ir.